Puente Aranda apuesta por el futuro

“Ciencia, tecnología e innovación al alcance de las nuevas generaciones”

Por Redacción editorial Quira Medios

Junio, 2026

 

 

En una época marcada por la acelerada transformación tecnológica, la educación científica se convierte en una herramienta fundamental para construir sociedades más preparadas, creativas y competitivas. Con este propósito, la Alcaldía Local de Puente Aranda realizó por primera vez la Semana de la Ciencia, una iniciativa que reunió a estudiantes, docentes, familias y entidades académicas alrededor de experiencias de aprendizaje vinculadas con la robótica, la inteligencia artificial, la realidad virtual, la programación y la astronomía.

 

La actividad representa un paso significativo para la localidad, que busca consolidarse como un territorio comprometido con la innovación y el acceso democrático al conocimiento. Más allá de una programación de talleres y actividades lúdicas, la Semana de la Ciencia se convirtió en una plataforma para acercar a niños, niñas y jóvenes a las tecnologías emergentes que están transformando el mundo y redefiniendo las formas de estudiar, trabajar y relacionarse.

 

 

La realización de esta primera Semana de la Ciencia se desarrolló en el marco del acuerdo local aprobado en 2024, una iniciativa propuesta por el edil Gloher Yamid Cruz mediante la cual se creó el Sistema de Ciencia, Tecnología e Innovación para Puente Aranda.

 

Este instrumento busca fortalecer las capacidades científicas y tecnológicas de la localidad, promoviendo espacios de formación, divulgación y apropiación social del conocimiento. La apuesta responde a la necesidad de preparar a las nuevas generaciones frente a los desafíos de la denominada Cuarta Revolución Industrial, caracterizada por la convergencia entre tecnologías digitales, inteligencia artificial, automatización y sistemas inteligentes.

 

La creación de este sistema local representa además un reconocimiento de que la ciencia y la tecnología no deben permanecer limitadas a universidades, centros de investigación o grandes empresas, sino que deben convertirse en herramientas accesibles para toda la ciudadanía.

 

 

Uno de los escenarios centrales de la Semana de la Ciencia fue la Institución Educativa Distrital José Manuel Restrepo, donde más de 800 estudiantes de los grados noveno, décimo y undécimo participaron en una amplia programación académica y experiencial.

 

A través de estaciones temáticas diseñadas para estimular el aprendizaje práctico, los jóvenes tuvieron la oportunidad de interactuar con tecnologías que normalmente solo observan a través de pantallas o redes sociales. La metodología estuvo orientada al aprendizaje activo, permitiendo que los participantes experimentaran directamente con herramientas y dispositivos tecnológicos.

 

Los talleres incluyeron contenidos sobre inteligencia artificial, programación de datos, química aplicada, realidad virtual y astronomía. Cada espacio fue acompañado por expertos y talleristas especializados que compartieron conocimientos, resolvieron inquietudes y orientaron ejercicios prácticos para fortalecer las competencias científicas de los estudiantes.

 

La experiencia permitió que muchos jóvenes descubrieran nuevas áreas de interés académico y profesional. Para varios de ellos fue la primera oportunidad de interactuar con tecnologías avanzadas y comprender de manera cercana cómo funcionan herramientas que actualmente tienen aplicaciones en sectores tan diversos como la medicina, la industria, la educación, la agricultura y las comunicaciones.

 

 

Entre las actividades más concurridas se encontraron los talleres de robótica e inteligencia artificial. Estos espacios permitieron a los estudiantes conocer los fundamentos de la programación, la automatización y el desarrollo de sistemas inteligentes.

 

La robótica se ha convertido en una de las disciplinas más atractivas para las nuevas generaciones debido a su capacidad de integrar conocimientos de matemáticas, física, electrónica y programación. A través de ejercicios prácticos, los participantes pudieron comprender cómo se diseñan y programan dispositivos capaces de ejecutar tareas específicas.

 

Por su parte, los talleres de inteligencia artificial acercaron a los jóvenes a una de las tecnologías más influyentes de la actualidad. Los participantes conocieron conceptos básicos relacionados con el aprendizaje automático, el procesamiento de datos y algunas de las aplicaciones que hoy transforman múltiples ámbitos de la vida cotidiana.

 

Más allá del aprendizaje técnico, estas actividades promovieron habilidades fundamentales como el pensamiento crítico, la creatividad, la resolución de problemas y el trabajo colaborativo, competencias esenciales para los ciudadanos del siglo XXI.

 

 

Uno de los espacios más innovadores y llamativos de la Semana de la Ciencia fue el domo tecnológico instalado tanto en el colegio como en el parque Ciudad Montes.

 

Este escenario inmersivo permitió que niños, niñas y jóvenes vivieran una experiencia similar a la de un planetario profesional. A través de proyecciones envolventes, los asistentes realizaron un recorrido por el sistema solar, observaron los planetas y exploraron diversos aspectos relacionados con el origen y la evolución del universo.

 

La experiencia despertó una gran curiosidad entre los participantes, quienes pudieron acercarse a la astronomía de una manera dinámica y accesible. Para muchos estudiantes, el domo representó una oportunidad única de contemplar fenómenos astronómicos y comprender conceptos científicos mediante recursos audiovisuales de alta calidad.

 

La actividad demostró que la divulgación científica puede convertirse en una experiencia emocionante cuando se utilizan metodologías innovadoras que conectan el conocimiento con la imaginación y la capacidad de asombro.

 

 

La Semana de la Ciencia no se limitó al ámbito escolar. Como parte de la estrategia de apropiación social del conocimiento, la programación se extendió a la comunidad mediante una jornada abierta realizada el 17 de mayo en el parque Ciudad Montes.

 

Alrededor de 250 personas participaron en las actividades desarrolladas durante esta jornada, que incluyó demostraciones tecnológicas, experiencias de robótica, espacios de divulgación científica y actividades recreativas vinculadas con la innovación.

 

La apertura de estos escenarios a la ciudadanía permitió fortalecer los vínculos entre la ciencia y la comunidad, demostrando que el conocimiento científico puede convertirse en una herramienta de participación, inclusión y transformación social.

 

Además de los talleres y exhibiciones, los asistentes recibieron kits de robótica y elementos conmemorativos entregados por la Alcaldía Local, contribuyendo a que la experiencia trascendiera más allá de la jornada y continuara estimulando el interés por la tecnología en los hogares.

 

 

El éxito de la iniciativa fue posible gracias al trabajo articulado entre diferentes entidades educativas, científicas y tecnológicas que aportaron recursos, conocimiento especializado y herramientas pedagógicas.

 

La Semana de la Ciencia contó con el respaldo del Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), la Cámara de Comercio de Bogotá, el Planetario de Bogotá, la Universidad Pedagógica Nacional, la Escuela Tecnológica Instituto Técnico Central, Nodo Digital y la Consejería TIC de la Secretaría Distrital de Gobierno.

 

La participación de estas instituciones permitió ofrecer contenidos de alta calidad y acercar a los estudiantes a experiencias formativas actualizadas, alineadas con las tendencias tecnológicas que marcan el desarrollo global.

 

Este trabajo colaborativo evidencia la importancia de construir alianzas entre el sector público, la academia y las organizaciones especializadas para fortalecer los ecosistemas locales de innovación.

 

 

La primera Semana de la Ciencia de Puente Aranda deja una enseñanza fundamental: el acceso al conocimiento científico y tecnológico debe convertirse en una prioridad para el desarrollo local.

 

En un contexto donde las transformaciones digitales avanzan a gran velocidad, iniciativas como esta contribuyen a reducir brechas de acceso al conocimiento y generan oportunidades para que las nuevas generaciones se preparen para los retos del futuro.

 

La curiosidad despertada en cientos de estudiantes, el entusiasmo observado en las familias y la participación activa de las instituciones aliadas reflejan que existe un enorme potencial para consolidar una cultura científica en la localidad.

 

Más que una serie de actividades académicas, la Semana de la Ciencia se proyecta como una inversión en el talento humano, la creatividad y la capacidad de innovación de quienes construirán el futuro de Puente Aranda. Cada taller, cada experimento y cada descubrimiento realizado durante estas jornadas representa una semilla que, con el tiempo, podrá convertirse en nuevos proyectos, emprendimientos, investigaciones y soluciones para los desafíos de la sociedad.

 

La ciencia, la tecnología y la innovación dejaron de ser conceptos lejanos para convertirse, durante una semana, en experiencias vivas y cercanas para cientos de jóvenes que hoy miran el futuro con más herramientas, más preguntas y mayores posibilidades.

 

 

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