Ronroneo místico
"Día internacional del Gato"
Por Angelita Acero*
Febrero, 2026
En el marco de la conmemoración del Día Internacional del Gato, celebramos la sensibilidad, el misterio y la presencia silenciosa que estos seres han tejido en la historia cotidiana de los hogares y la imaginación humana. Por ello publicamos tres poemas de la escritora Angelita Acero —“A los alebrijes del ronroneo infinito”, “Eternidad Azul” y “Requilorio”—, textos que exploran el vínculo afectivo, simbólico y casi místico entre los gatos y quienes los contemplan, los cuidan y aprenden de su calma indómita. Esta entrada es un homenaje a la poesía felina: a su elegancia, a su autonomía y a esa forma única y mística de habitar el mundo que inspira palabra, ternura y reflexión.
A los alebrijes del ronroneo infinito.
Por Paco y Pluma
Tengo un gato ciego
que merodea las ventiscas de la noche
que sabe lamer la muerte
como quien lame la levedad de las estrellas.
Tengo un gato con motor de tormenta
que sabe que lo amo
y me responde ronroneando
cada café de mis mañanas
Tengo una gata Pluma
que me enseña a volar soledades
como quien bosteza maullido libre
agudizando el mapa del amor infalible.
Tengo dos gatos compañeros
que despiertan felinamente
toda ingenuidad humana,
dueños de todas las galaxias
y los ovillos mágicos
con los que está hecha la eternidad.
Ambos, seres mágicos
alebrijes de la poesía
atrapan en sus bigotes
la infamia del mundo
relamen la desdicha
hasta desvanecer los miedos
que luego yacen, secos, en su caja de arena.
Eternidad Azul
Acaricio a mi gato negro
el de ronroneo azul,
aprovecho el instante
en el cual contempla el mundo
-todo su mundo-
que cuidadosamente ordena en las pupilas.
Acaricio a mi gato negro
como queriendo acariciar la eternidad
él sabe que la lleva en sus orejas
y yo sé que solo me deja sentirla un rato
hasta que se cansa y se va.
Sé que sus bigotes son el puente
hacia la inmortalidad
-sigo intentando ganarme esa aventura-
Él lo sabe,
pero cuando estoy a punto de cruzar
él se cansa y se va.
Aliviano mi humanidad
pasando una mano por su lomo
y con su ronroneo azul
me deja subir a ese gran viaje
en el que se resuelven
todos los secretos del mundo.
Acaricio a mi gato negro
el de ronroneo azul,
sé que al final de su maullido
están todas las respuestas.
A veces quiero pedirle
que me preste una de sus vidas
para aprender con atención
cómo hace para ronronearle a la muerte
y enredarla en un ovillo
y pasearla toda la noche
y marearla y manotearla
y rasguñarla, ignorarla y asustarla
-¡Ay! mi gato negro de ronroneo azul-
Él juega también con la vida
con los días, con mi corazón.
Creo que es el único ser sobre la tierra
a quien le permito amasar mi alma
hasta que se cansa y se va.
Requilorio
Hace algún tiempo fui un gato,
ronroneaba angustias al frente de la noche,
caminaba en puntillas sobre la orilla del tiempo,
me bebía la vida mientras calculaba el salto,
maullaba una que otra premonición.
Hace algún tiempo,
aprendí a cazar el alma en la limonada,
aseché en la letra y en el track para el camino,
escalé otro árbol, musité otro libro
olvidé que los mapas se leen al revés,
caminé en contrasentido
y me bañé de noche en un vodka sin hielo.
Hace bastante tiempo no divagaba sobre lágrimas,
no dejaba huellas en ninguna playa,
ni jugaba con la esfera que controla el equilibrio.
Alucinaba en la promesa siguiente
y me lamía las penas en una estación de autobús.
Sin sentirlo me fui enredando entre las burbujas,
la risa de los niños,
el saxofonista de la calle,
la hierba de los buenos días,
la caricia de las buenas noches
la playa, los mapas, el vodka,
la noche sin hielo,
el track en el árbol,
la orilla del salto,
la letra inconclusa.
Hubiera preferido seguir siendo un gato,
pero nunca aprendí a caer de pie.
_______________
* Angelita Acero
Bogotá, 1981. Profesional en Filosofía. Magistra en Estudios Culturales. Hace música y fotografía que incluye en algunas de sus intervenciones poéticas. Tiene cuatro publicaciones de poesía: Manecillas en estado alterado (2013), Dos días después de vos (2016), La Poetería (2018) y Los peldaños de la inercia (2019). Coordina talleres de escritura para jóvenes y adultos. Ha participado de numerosas antologías de escritores, programas de radio y encuentros nacionales e internacionales.
Correo: [email protected]
Angelita Acero (sábado, 21 febrero 2026 17:15)
Qué hermoso leer sus mensajes :) la alegría es gatuna y compartida <3 Gracias a todos y todas por tomarse el tiempo de dejarse guiar por estos ronroneos. Mimos a todos los michis que hacen más lindo el universo y que nos enseñan tanto amor incondicional :)
Mónica (viernes, 20 febrero 2026 23:48)
Me encantaron estos poemas gatunos, llenos de metáforas, sinestesia, anáforas… un viaje, que revoletea entre lo humano y lo felino, lo cotidiano y profundo.
Abraham Mora Lema (viernes, 20 febrero 2026 19:27)
Hoy y siempre recorreremos ese lomo hambriento de calor humano, a cambio tendré ese latido de ese músculo que recorre mi mano , ....y menea de esa cola qué acepta mi cariño, eres un compañero de mis penas y de mis nostalgias, pero ese vaivén de tu imagen me alegra mi Alma,
Abraham Mora Lema
Miembro Honorario de la Academia del Valle del Cauca Colombia,
[email protected]
Luis Alfonso Hurtado G (viernes, 20 febrero 2026 17:19)
¡¡¡Qué maravilloso regalo!!!
Marisol Palacio (viernes, 20 febrero 2026 16:52)
Gracias por tus hermosos poemas. Ari me acompaño 17 años, leía conmigo el periódico todas las mañanas; dormía largas horas entre mis zapatos y apretaba cada día su cuerpo contra el mío, mientras tomaba sus manitas de seda … hace 2 años me acompaña Herita una diosa perfecta, cada instante me sorprende su alma luminosa, sus profundos ojos amarillos, sus silencios inteligentes y su amor infinito … Son seres de otros planetas …
Juli (viernes, 20 febrero 2026 12:28)
"Pero nunca aprendí a caer de pie"
Sencillamente caer...
:) Solamente quién ha compartido la vida con gatos, sabe levantarse después de cualquier caida, porque pelitos adorables esperan que abras los ojos todas las mañanas para ronronear a tu lado. Los gatos son casi mágicos, ellos saben llenar de amor.
Abrazo fraterno Angelita Acero y gracias Quira Medios.
Zoraya Estévez (viernes, 20 febrero 2026 09:49)
Que hermosas reflexiones. Muchas gracias por compartir tu visón de estos maravillosos seres con exquisitez y delicadeza
Luisa Luna (viernes, 20 febrero 2026 08:49)
Hermoso
George (viernes, 20 febrero 2026 08:47)
Paquito y Pluma no pudieron estar en mejores manos!
Gloria Dominguez (domingo, 08 febrero 2026 19:36)
Qué belleza, amo los gatos �� seres maravillosos, que hacen puentes entre este plano y el mundo espiritual. Protectores y sanadores por naturaleza. Hermosos estos poemas ��
Carlos Arturo Arbelaez Cano (sábado, 07 febrero 2026 13:29)
A mi gata le gustaron tus poemas y me recomendó una respuesta de gratitud:
RAMONA
Esta gata de facha inaccesible
se sale con la suya, caprichosa,
dejándome en suspenso
emotivos y dulces galanteos.
Esta gata, airosa e inmutable,
domina en su arrogancia
el centro de un misterio
que solo ella descifra en su vigilia
pero atesora siempre en su modorra.
Prolonga con su elástico paso
la distancia y el tiempo a su acomodo
y vuelve y se apoltrona entre el pelaje
a rumiar el desliz de nuestra convivencia.
¿Entiende acaso de amores y rencores
esta félida amiga,
resbalando su cuerpo entre mis piernas
con el deleite de su ronroneo;
mientras con su bufido me intimida
si mi mano anticipa una caricia
cuando busco alguna redención en mi extravío?