Madres Colombianas
"Coraje inquebrantable contra el reclutamiento forzado de menores"
Por Isabel Cortés
Noviembre, 2025
En el suroccidente de Colombia, donde la selva oculta nombres y la guerra desgarra infancias, un grupo de personas valientes, lideradas principalmente por mujeres, se niega a rendirse. Solanyi Guejia, indígena Nasa, y Emilse Jiménez, de la comunidad afrodescendiente, encabezan el Movimiento Nacional de Madres y Mujeres por la Paz y la Guardia Intercultural Humanitaria. En 2025, estas iniciativas han rescatado a nueve menores de las garras de grupos armados en el Cauca, epicentro actual de esta tragedia, y han logrado cuatro medidas cautelares de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para proteger a niñas y niños víctimas de reclutamiento forzado. Este movimiento refleja el dolor y la determinación de lideresas y líderes indígenas, afrodescendientes y campesinos que buscan a sus seres queridos con una valentía que desafía amenazas y violencia. Este artículo celebra su resistencia y denuncia un crimen que sigue desgarrando a Colombia.
La Guardia Intercultural: Una Resistencia Diversa y Unida
La Guardia Intercultural Humanitaria, fundada en diciembre de 2024, es la primera iniciativa en Colombia que une a comunidades indígenas, afrodescendientes y campesinas para combatir el reclutamiento forzado. Bajo el liderazgo de Solanyi Guejia, del resguardo Nasa de Yumbo, esta red opera sin sede fija, coordinándose virtualmente para localizar a menores captados por grupos como las disidencias de las FARC y el Estado Mayor Central (EMC). En 2025, han documentado más de 200 casos en el Cauca y lograron liberar a nueve personas menores de edad, incluyendo a una joven de 14 años que iba a ser trasladada a los Llanos del Meta.
Guejia, quien lleva el escudo de la Guardia en su pañoleta, afirma: “Nos unimos porque solo en comunidad podemos entrar a territorios prohibidos y encontrar a nuestros niños, niñas y jóvenes”. La Guardia mapea la presencia de grupos armados, comparte información entre comunidades y aboga por la liberación de menores. Su trabajo enfrenta una táctica cruel de los grupos armados: “contratos” firmados bajo coacción por menores, presentados como acuerdos voluntarios para eludir el Derecho Internacional Humanitario, que prohíbe la participación de personas menores de 18 años en conflictos armados.
El Dolor de las Familias: Historias de Pérdida
Emilse Jiménez, lideresa de la Guardia Cimarrona de Buenos Aires, Cauca, lleva el peso de una tragedia personal. Su sobrino, Derian David Carabalí, fue reclutado a los 17 años por las disidencias en septiembre de 2022. “No aparece ni vivo ni muerto”, comparte Lucila Carabalí, madre de Derian. Estas historias de pérdida reflejan el sufrimiento de muchas familias que enfrentan la incertidumbre y la violencia.
Un Crimen en Aumento: Las Cifras del Horror
El reclutamiento forzado en Colombia ha crecido de manera alarmante. Según la Defensoría del Pueblo, se registraron 55 casos entre enero y junio de 2025, aunque organizaciones como Coalico reportan 60 casos y la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), 140 entre enero y abril. Las lideresas y líderes comunitarios, sin embargo, documentan más de 200 denuncias en el Cauca, donde el conflicto armado y la exclusión social convierten a las personas menores de edad en blanco fácil. Un informe de la ONU (2024) verificó 450 casos de reclutamiento a nivel nacional, un aumento del 60% respecto a 2023, con la niñez indígena y afrodescendiente como principales víctimas.
Los grupos armados, como el Estado Mayor Central EMC, el Ejército de Liberación Nacional ELN y el Clan del Golfo, emplean tácticas cada vez más sofisticadas, incluyendo promesas de dinero, bienes o manipulación a través de redes sociales para captar a menores. Según UNICEF, estas promesas son engaños que atrapan a niños, niñas y jóvenes en un ciclo de violencia, explotación y muerte.
Las cifras de expansión, como el aumento del 84% en la presencia del Clan del Golfo entre 2019 y 2024, reflejan un fortalecimiento de estos grupos en medio de la debilidad estatal y la fragmentación de los procesos de paz. La percepción de que estos grupos "tienen en jaque" a Colombia, subraya la urgencia de abordar tanto sus actividades criminales como las condiciones sociales que les permiten prosperar.
La Revictimización: La Crisis de Explotación Sexual de Niñas Reclutadas en Colombia
En el corazón de esta problemática yace una tragedia silenciada. El reclutamiento forzado de niñas en Colombia no solo las despoja de su libertad, sino que las sume en un ciclo de violencia sexual que deja cicatrices imborrables.
Niñas, algunas de apenas 10 y 11 años, son reclutadas por grupos armados y sometidas a explotación sexual, según revela un devastador informe de la Coalición contra la Vinculación de Niñas, Niños y Jóvenes al Conflicto Armado en Colombia (Coalico). Publicado en julio de 2025, el reporte expone cómo las menores enfrentan no solo la pérdida de su infancia, sino también la manipulación emocional y la violencia sexual como herramientas de control. Hilda Molano, integrante de Coalico, advierte que estas niñas son seleccionadas bajo la lógica de “entre más chiquitas, mejor,” integrándolas en estrategias de violencia sexual que perpetúan ciclos de trauma y nuevos reclutamientos. La falta de presencia estatal y el temor a represalias agravan el subregistro, silenciando a víctimas y familias.
La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), en su Caso 07 sobre reclutamiento y utilización de menores, ha documentado que la violencia sexual contra niñas reclutadas no es un hecho aislado, sino una práctica sistemática en el conflicto armado colombiano. En 2025, la JEP continúa recopilando testimonios que desmienten las afirmaciones de exintegrantes de las FARC que niegan patrones de violencia sexual, destacando la necesidad de verdad y justicia para las víctimas.
La Lucha por la Esperanza
El Movimiento Nacional de Madres y Mujeres por la Paz, junto a la Guardia Intercultural, no solo busca a las personas menores de edad, sino que desafía la indiferencia institucional. Sofía López, abogada de la Corporación Justicia y Dignidad, destaca que la rapidez en las denuncias es clave para las liberaciones. Cuando una familia reporta un caso, la Guardia difunde información en redes sociales y coordina con líderes comunitarios para localizar al menor. “La información compartida por la comunidad es nuestra mayor fortaleza”, afirma Jiménez.
En febrero de 2025, el Movimiento Nacional de Madres y Mujeres por la Paz, junto a las Corporaciones Justicia y Democracia y Justicia y Dignidad, llevó su mensaje a Europa. Desde el suroccidente colombiano, donde niñas, niños y jóvenes son arrancados de las escuelas para convertirse en combatientes, estas personas lideresas denunciaron el reclutamiento forzado que desvanece vidas en la selva. Sin recursos, pero con la fuerza de la verdad, su gira por Ginebra, Barcelona y Madrid visibilizó una crisis que, en 2025, ha generado más de 200 denuncias solo en el Cauca, con la niñez indígena como principal víctima.
En un hito histórico para la justicia en Colombia, estas organizaciones lograron que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgara cuatro medidas cautelares para proteger a niñas y niños víctimas de reclutamiento forzado en el Cauca. Sin embargo, el movimiento denuncia que la Fiscalía General de la Nación no responde con la urgencia necesaria, priorizando delitos como el narcotráfico.
Frente a la inacción institucional, el Movimiento exige que la Fiscalía desarrolle protocolos especializados para investigar el reclutamiento forzado, especialmente en comunidades étnicas, donde la mitad de los menores reclutados son indígenas. Las medidas cautelares de la CIDH son un paso hacia la protección, pero las lideresas insisten: sin investigaciones efectivas y confidenciales, el ciclo de violencia continuará. Su llamado resuena como un grito global por la defensa de las infancias robadas por la guerra.
Fuentes:
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*Tomado de: https://alter.quebec/meres-colombiennes-un-courage-indomptable-contre-le-recrutement-force-de-jeunes-mineur-es-a-la-guerre/