Tiempo de retos y aprendizajes

Redacción editorial

Abril, 2026

 

 

La coyuntura entre marzo y abril ha sido, sin duda, un tiempo de retos y aprendizajes para nosotros en Quira Medios. No ha sido un periodo fácil en términos operativos, pero sí profundamente significativo en lo humano y en lo profesional. Ha sido un tramo del camino donde los retos no solo exigieron respuestas, sino también apertura para aprender, ajustar y seguir avanzando con mayor claridad.

 

En este tiempo, el camino nos llevó a participar en procesos que reafirman el sentido de nuestra línea editorial. Desde la comunicación comunitaria y alternativa, hemos tenido la oportunidad de acompañar experiencias que transforman. Estuvimos presentes en los laboratorios de danza y teatro incluyente de la Fundación Marte en Puente Aranda, un espacio donde el arte se convierte en lenguaje de inclusión, en posibilidad real de encuentro y reconocimiento de la diversidad.

 

De igual forma, nos vinculamos a un proyecto de comunicación, interculturalidad y tecnología en el Putumayo, un territorio que nos recuerda la riqueza de los saberes locales y la importancia de construir desde el diálogo entre culturas. Allí, la comunicación no es un instrumento externo, sino una práctica viva que se entreteje con la identidad y el territorio.

 

A esto se suma el desarrollo del Taller de Psicología de la Comunicación, un proceso que nos permitió profundizar en las dimensiones emocionales, cognitivas y sociales del acto comunicativo. Un espacio de reflexión que nos reta a ser más conscientes de cómo decimos, qué decimos y para qué lo hacemos.

 

Así mismo, avanzamos en una estrategia de comunicación orientada al desarrollo territorial, reafirmando nuestro compromiso con procesos que buscan incidir de manera concreta en las realidades locales.

 

Todo esto, por supuesto, nos llena de gratitud. Nos sentimos profundamente agradecidos con la vida, con las personas y con las entidades que confían en Quira Medios para el diseño y desarrollo de sus proyectos de comunicación. Esa confianza es, para nosotros, una responsabilidad enorme y, al mismo tiempo, un motor que nos impulsa a seguir aprendiendo.

 

Sin embargo, también es importante nombrar lo que implicó sostener estos procesos. La intensidad de esta coyuntura impactó directamente nuestros tiempos editoriales, afectando la circulación de nuestra edición de abril. No se trata de una excusa, sino de una explicación necesaria. Asumimos con transparencia este ajuste y ofrecemos las disculpas correspondientes, entendiendo el compromiso que tenemos con quienes nos leen y acompañan.

 

Hoy, con esa claridad y con la convicción intacta, compartimos con ustedes nuestra edición de abril.

 

En sus páginas encontrarán una diversidad de temas que dialogan con nuestro contexto y con las preguntas que atraviesan nuestro tiempo. Abordamos cuestiones ambientales en el marco del Día Mundial de la Tierra, como una invitación urgente a repensar nuestra relación con el entorno y a asumir responsabilidades colectivas frente a la crisis ecológica.

 

Incluimos la reseña y crónica de la FilBo 2026, un espacio fundamental para el encuentro con la palabra, la creación y el pensamiento crítico. La comunicación comunitaria, eje central de nuestro trabajo, se entrelaza con crónicas desde Puente Aranda, que recogen voces y experiencias del territorio.

 

También desarrollamos contenidos en torno a los Derechos Humanos, la infancia, la mujer y el género, reconociendo la importancia de seguir abriendo espacios de reflexión y acción frente a las desigualdades persistentes. A esto se suman análisis sobre política y geopolítica, necesarios para comprender las dinámicas más amplias que inciden en nuestras realidades locales.

 

La bioculturalidad aparece como un enfoque que articula muchas de estas miradas, recordándonos la conexión profunda entre cultura, territorio y vida. Y, por supuesto, la literatura tiene un lugar especial en esta edición, con un énfasis particular en la poesía, ese lenguaje que nos permite explorar otras formas de sentir y comprender el mundo.

 

Esta edición es, en muchos sentidos, el resultado de un tiempo exigente, pero también fértil. Es una muestra de que, incluso en medio de la intensidad, es posible sostener el compromiso con la calidad, con el sentido y con la comunidad.

 

Compartimos entonces este nuevo número con la esperanza de que encuentren en él temas de interés, preguntas necesarias y voces que resuenen. Que sea, sobre todo, una invitación a seguir construyendo junt@s, a seguir creyendo en la comunicación como un espacio de encuentro y transformación.

 

Toda la energía y seguimos caminando.

 

Quira Medios

 

 

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