La sombra amenazante de la polarización política en Colombia

Por Édgar Rodríguez Cruz

Mayo, 2024

 

 

Es responsabilidad de la sociedad civil, especialmente de los medios alternativos, las organizaciones sociales y las personas dedicadas a las artes y la cultura, desempeñar un papel activo en la reducción de la polarización

 

 

La historia política de Colombia está marcada por una profunda polarización que ha influido en el curso de su desarrollo y ha dejado una huella indeleble en la sociedad. Desde su independencia hasta el presente, los conflictos ideológicos y las divisiones partidistas han permeado la vida política del país, generando tensiones que han obstaculizado la consolidación de una democracia plena y estable. Este ensayo se propone explorar la historia de la polarización política en Colombia, analizando sus causas, manifestaciones y consecuencias a lo largo del tiempo.

 

La polarización política en Colombia tiene raíces profundas que se remontan a la misma fundación del Estado-nación. Desde sus inicios, el país ha estado dividido entre facciones rivales que representan intereses económicos, regionales e ideológicos divergentes. Situación agravada factores geopolíticos, como la Guerra Fría, la política exterior de los Estados Unidos, el bloqueo a Cuba y las relaciones con la Venezuela Bolivariana, han exacerbado las divisiones internas alentando la polarización del país. 

 

La polarización política en Colombia se ha manifestado de diversas formas a lo largo de la historia. Durante el siglo XIX, las guerras civiles entre liberales y conservadores marcaron profundamente la historia del país, dejando un legado de violencia y resentimiento que perdura hasta el día de hoy. En el siglo XX, la polarización se manifestó en la violencia partidista, el asesinato de líderes políticos y la persecución de opositores. En el siglo XXI, el conflicto armado interno entre guerrillas, paramilitares y fuerzas del Estado exacerbó aún más las divisiones políticas y sociales, dejando un saldo de violencia y sufrimiento humano inimaginable.

 

No podemos olvidar que las consecuencias de la polarización política en Colombia han sido devastadoras, socavando la cohesión social, obstaculizando el desarrollo económico y minando la confianza en las instituciones democráticas por el escepticismo y la desconfianza en el sistema democrático, dificultando la implementación del proceso de Paz y su aculturación en la realidad nacional.

 

En la actualidad, Colombia de nuevo atraviesa un grave escenario social de división, peligrosamente exacerbada por los medios de comunicación. En este sentido, pensando en las nuevas generaciones, se hace fundamental promover el diálogo, el respeto por la ideas contrarias o divergentes y la búsqueda de puntos de conjunción en donde las y los colombianos ajenos a cualquier diferencia nos encontramos. 

 

Esto implica fomentar una cultura política que valore la diversidad de opiniones y que reconozca la importancia de llegar a acuerdos inclusivos que reflejen los intereses de toda la sociedad. Asimismo, es crucial fortalecer las instituciones democráticas y garantizar que sean transparentes, responsables y representativas.

 

Es responsabilidad de la sociedad civil, especialmente de los medios alternativos, las organizaciones sociales y las personas dedicadas a las artes y la cultura, desempeñar un papel activo en la reducción de la polarización. Debemos pedir a las y los líderes políticos a abstenerse de utilizar retórica explosiva y buscar en cambio formas de construir puentes entre los diferentes sectores y movimientos de la sociedad. 

 

No debemos olvidar que la polarización política representa una seria amenaza para la estabilidad y el desarrollo de Colombia, que su sombra amenazante ronda las esquinas, por lo que es imperativo que todos los actores sociales y culturales juntemos ideas y fuerzas para superar las divisiones y promover una cultura basada en el diálogo, el respeto y la solidaridad. Solo así se podrá construir una Colombia más justa, inclusiva y democrática con garantías para las generaciones venideras.

 

 

Comentarios: 4
  • #4

    Alexander Vallejo (miércoles, 08 mayo 2024 22:08)

    Me parece fundamental que desde el hogar y por supuesto desde las instituciones educativas, se practique una enseñanza enfocada en la reflexión axiologica, teniendo en cuenta que valores como el respeto y la tolerancia son fundamentales en una sociedad de individuos con diferentes formas de pensar .

  • #3

    Rosaura Mestizo (miércoles, 08 mayo 2024 19:49)

    Muy sensato el clamor de Quira-medios. Ojalá esta disposición de la voluntad pudiese desplazarse a todo el pueblo colombiano.
    La verdad, sin tantas heridas por sanar, como tantos estómagos por alimentar. Tanto odio y rencor, como historia por reconstruir.
    Gusta el optimismo y ecuanimidad de la propuesta, que quisiera seguir soñando con un país sanando heridas cercanas y borrando viejas cicatrices.
    Quisiera volver a esa energía joven que alguna vez me armó de valor y canté cánticos de justicia, cantico para la Paz.
    Igual que el autor de este sueño de tolerancia espero que mis alas vuelen por un espacio menos contaminado de odio y de corrupción. Creo que si no ocurriere, dwspues de muerta, igualmente lloraré.

  • #2

    Lilia Gutiérrez Riveros (miércoles, 08 mayo 2024 15:51)

    Gracias Edgar Rodriguez Cruz por este editorial que llama a la sensatez. Tanto las instituciones culturales como los creadores han de ser puentes de reflexión en la sociedad. Gracias Quira Medios por tomar el liderazgo

  • #1

    Sonia M Rojas (miércoles, 08 mayo 2024 14:12)

    Importante el llamado que hace el artículo a que todos, defendiendo nuestras posturas, tendamos puentes al diálogo, el debate tranquilo, la reflexión para generar acciones que nos permitan caminos de construcción de paz. El lenguaje es una de las primeras herramientas que tenemos a la mano, debemos trabajar más intencionadamente en el uso que hacemos de él para construir o destruir.