Llamado a la conciencia planetaria

Por Édgar Rodríguez Cruz

Febrero, 2024

 

 

En los últimos días hemos observado incendios forestales en diversas partes del mundo ocasionados por el aumento sustancial de la temperatura. Esta situación es una manifestación directa del cambio climático debido al calentamiento global, el cual está alcanzado niveles críticos que nos acercan al punto de “No retorno”.

 

La flora y fauna mundial están sufriendo pérdidas significativas debido a los incendios forestales, hábitats críticos se ven destruidos, poniendo en peligro a numerosas especies. Se debe resaltar que la pérdida de biodiversidad no solo afecta a los ecosistemas locales, sino que también tiene consecuencias globales, ya que cada especie desempeña un papel único en el equilibrio del ecosistema y de la Madre Tierra en su totalidad, tal como ocurre con cada célula del cuerpo humano.

 

En Colombia la situación se complejiza y agrava, pues el cambio climático es un tema invisibilizado por los medios masivos de comunicación, los avances en materia de estrategias estatales para generar conciencia ciudadana son precarios, la deforestación ilegal de la Amazonía y el Pacífico avanza de forma desenfrenada, la contaminación de los ríos con mercurio a raíz de la explotación minera está envenenando la ciudadanía por el consumo de agua y pescado, defensoras y defensores de Derechos de la Madre Tierra son asesinados, y lo más absurdo de todo, que raya en la irracionalidad, hace referencia a la polarización política nacional, ya que muchos de los actuales incendios forestales han sido provocados para desprestigiar al gobierno de turno.

 

La importancia de cultivar la conciencia planetaria se vuelve cada vez más necesaria en Colombia. La conciencia planetaria es la comprensión profunda y la conexión emocional con nuestro planeta, reconociendo la interdependencia de todos los seres vivos y la responsabilidad humana de cuidar y preservar nuestro hogar común, pues, sin dudarlo, somos guardianes de la Madre Tierra tal como lo manifiestan y enseñan las sabidurías milenarias originarias del Abya Yala.

 

Desarrollar la conciencia planetaria implica comprender que cada acción, sin importar cuán pequeña pueda parecer, tiene un impacto en el equilibrio global. Todas las personas jugamos un papel crucial en la protección de la Gran Madre, nuestras elecciones cotidianas de consumo, la utilización de agua, la forma de transportamos, el modelo económico y, especialmente, hábitos consumistas, ambiciosos e individualistas repercuten, negativamente, en el estado actual de nuestro planeta. 

 

La conciencia planetaria promueve la conservación de la biodiversidad al reconocer la importancia de cada forma de vida en el planeta, esta es esencial para mantener el equilibrio de los ecosistemas y asegurar la supervivencia de numerosas especies, incluida la humana. Esto impulsa la adopción de prácticas agrícolas y de desarrollo que minimizan la degradación del hábitat y protegen la diversidad biológica.

 

En Colombia se hace imperativo acelerar los procesos de transformación de combustibles fósiles a energías limpias, eliminar el uso de plásticos, fomentar prácticas agrícolas sostenibles como la agrobiodiversidad, y obviamente, generar conciencia colectiva en la ciudadanía, pues esta posibilita cambios a niveles más amplios dirigidos a presionar a las empresas a adoptar con urgencia prácticas más sostenibles, y exigir a las personas en los cargos públicos que tomen las medidas adecuadas a disminuir con urgencia el impacto perverso en el medio ambiente y la naturaleza.

 

La educación desempeña un papel crucial en el desarrollo de la conciencia planetaria, dirigida a aumentar la comprensión de los problemas medioambientales y sus consecuencias, empodera a las personas para tomar decisiones más informadas. La sensibilización sobre la fragilidad de nuestro planeta motiva a las comunidades a adoptar prácticas más sostenibles y a abogar por políticas ambientales efectivas.

 

Los recientes incendios forestales en diferentes regiones del mundo nos demuestran que estamos muy cerca del punto de “no retorno”, por lo que la conciencia planetaria no es una opción sino una necesidad para afrontar la situación suicida a la que estamos llevando a la Madre Tierra.

 

Es esencial en Colombia fomentar una comprensión más profunda de nuestra interconexión con la Gran Madre y asumir la responsabilidad de nuestras acciones, articulándonos de forma colectiva para preservar y proteger nuestro hogar común es el comienzo imperativo de la nueva humanidad. Todas las personas, comunidades, sociedades, naciones y países del planeta estamos llamados a la acción urgente e inmediata para garantizarle las condiciones óptimas de vida al planeta y todas sus especies, esa es nuestra responsabilidad humana, de lo contrario no habrá ningún futuro, cantos ni sueños que heredar.

 

Comentarios: 2
  • #2

    Daniela García (viernes, 09 febrero 2024 13:26)

    Siempre he defendido la idea sobre la importancia del desarrollo en el sistema educativo de nuestro país, es el punto con mayor profundidad donde nace las nuevas perspectivas que necesitamos, los nuevos estilos de vida que el planeta tierra nos está pidiendo y la evolución humana que crea conexiones conscientes, cuidadosas, respetuosas y saludables, hacía cada vínculo entre nuestra propia especie y hacía las que nos reciben en su hábitat más natural.

  • #1

    Luisa Luna (miércoles, 07 febrero 2024 14:55)

    Triste realidad la que estamos afrontando, el modelo consumista nos esta llevando a la desaparición de la humanidad de la faz de la Tierra, A veces pienso que es lo mejor que le puede ocurrir al planeta!