La ciudadanía defiende el Humedal Tibabuyes

Por Andrés Felipe Borrero 

Febrero, 2021

 

La construcción del proyecto denominado Corredor parque ecológico Humedal Juan Amarillo, en el Humedal Tibabuyes, el más grande de Bogotá, continúa pese a la movilización ciudadana y a los diferentes mecanismos legales usados por la comunidad para detener las obras que afectarían el ecosistema y agua de Bogotá.

Andrés Leiton, asesor jurídico de éste caso afirma que al iniciar esta administración se había firmado un pacto por los humedales buscando una salida ambiental a este problema que no se logró con la administración anterior, sin embargo, durante la pandemia de llevar un 30% de construcción avanzó a un 70% y “en algunos sectores a un 80%” desconociendo “como sacaron los permisos o como se hizo toda la gestión hasta casi terminarla”, afirma Leiton.

La obra en uno de los puntos, se encuentra suspendida porque “no hay un acuerdo entre las partes, entre acueducto y el contratista”, por temas que el contratista ha sugerido cambiar y no han sido modificados “entonces eso ha generado una suspensión de dos de los contratos”.

La Secretaría de Ambiente, dice que todo está bajo la presunción de legalidad y cumple con la normatividad vigente, además que está determinado por el Plan de Ordenamiento Territorial y el plan de manejo, aunque allí existe un conflicto porque “el mismo plan de ordenamiento territorial (decreto 190 de 2004) habla en su artículo 95  numeral tres sobre las condiciones para intervenciones, las cuales NO pueden generar una fragmentación en la fauna y flora, como tampoco permite obras que generen altas concentraciones de personas)”, afirma el asesor jurídico, desconociendo la normatividad, las mismas entidades veedoras. 

Así como "tampoco se permiten las obras de ciclorutas y luminarias sobre el jarillon ni sobre las rondas del humedal, por lo que la SDA junto con la EAAB han modificado y acotado de forma abritraria, antitécnica e ilegal la ronda hidrica".

Por su parte, el Acueducto indica que cumple con “la ejecución de unas obras y que esa es su función”, no la protección al ambiente, sino el cumplir el rol de mantenimiento y contratista.

 

Fotografía Laura Ardila
Fotografía Laura Ardila

 

Una de esas medidas legales que parecía detener las obras fue la suspensión del Decreto 565 que se hizo en la administración distrital pasada para avalar las construcciones que se van a hacer en distintos humedales y modificaban los conceptos de recreación activa y pasiva en los humedales. 

En los humedales “se puede hacer recreación pasiva”, indica Andrés Leyton, por ende no se pueden construir ciclo rutas, vías de alto impacto o parques públicos y parques de recreación activa, situación que genera un alta concentración de personas y que como ya vimos estan prohibidas por el POT. El asesor Jurídico indica que dicha resolución modificaba la norma sobre política de humedales y se cayó no por temas de vulneración al medio ambiente sino por un tema de participación de la mesa de humedales que es el organismo idóneo para determinar las políticas que se van a generar dentro de los humedales.

Sin embargo, otras normatividades determinaron la continuación de éste proyecto concediendo permisos, para “la ocupación del cauce, hacer unas construcciones de unos miradores, unas torres de observación y unos puentes peatonales. Todo esto dentro del cauce del humedal”.

 

Fotografía Brandon Pinto
Fotografía Brandon Pinto

Territorio Muisca en Riesgo

Actualmente se está llevando una lucha jurídica sobre reconocer que éste es un territorio Muisca y que se debe validar la figura de Consulta Previa, sobre lo que el Ministerio del Interior ha dicho que allí no hay presencia de comunidad dentro del territorio y que por esto no se requiere éste derecho.

 

La comunidad de Tibabuyes busca que hoy se reconozca el impacto directo que se tiene en la cosmovisión y al ecosistema del humedal, para entender que son unos “ecosistemas fundamentales para el cambio climático”, además de la preservación del agua y evitar posibles inundaciones del río Juan Amarillo en la parte alta “no es poner más bonito el humedal, sino realmente hacer un mantenimiento y mantener esa relación ecosistémica”, asegura Andrés Leyton.

 

De ésta forma se hace llamado para que conozca el humedal, que esté ahí presente y que participe de los recorridos, talleres y actividades que hacen los diferentes colectivos y ciudadanos, para “conocer lo que no está construido”. Esas actividades pueden encontrarse en la página de Facebook SOS TIBABUYES.

 

Mañana 2 de febrero se realizará un paro ambiental en la Secretaría de Ambiente por el Agua y por la Vida, desde las 2:00 pm.