"Qué mas buena noticia que la poesía":

Guillermo Quijano

Guillermo Quijano nació en un pueblo con clima de seda, Zapatoca, Santander vio nacer sus primeros versos entre seminarios religiosos que no lograron contener todo lo que tenía por decir. Cofundador del Grupo poético Esperanza y Arena que este año cumple 30 años de trayectoria. Su vida ha sido guiada por la revelación de la poesía y la escritura, en ellas ha encontrado la posibilidad de dejar un mensaje a niños de 0 a 100 años.

por Andrés Borrero Parra

SubLiteratura

Febrero, 2020

Fotografía: SubLiteratura
Fotografía: SubLiteratura

¿En qué momento se acercó a la literatura?

Mi infancia estuvo rodeada de seminarios. Yo me entusiasmé primero por la poesía y luego por otros textos narrativos, declamaba y para mí era algo grandioso aprenderme poemas de hasta 50 estrofas.

Luego de Zapatoca, volví al seminario en la Estrella, (Antioquia), las bibliotecas al igual que en muchas comunidades religiosas permanecen cerradas, los libros solamente los pueden utilizar los sacerdotes, tuve la fortuna de ser el encargado de la llave, entonces a mí me decían Guillermo vaya y me consigue tal libro, iba y miraba a ver si había alguno que me gustaba y leía a escondidas.

A las 8:30 pm había que apagar la luz de la habitación, entonces por ahí, debajo de las cobijas, leía cosas prohibidas como las obras de Vargas Vila. Empecé a hacer poemas desde esa época, poemas que se escondían.

 

¿Qué Textos infantiles recuerda que leía?

Todos comenzamos con las fábulas de Pombo, también de Marroquín, Víctor caro, de algunos colombianos que lastimosamente hemos ignorado.

Comencé en la literatura infantil ya mayorcito, después de haberme retirado del seminario mi hija entró a un jardín infantil y todos los días llegaba a que yo le contará los cuentos que la profesora ya le había contado. Yo no me los sabía entonces me tocaba inventármelos, ella me decía ese no es el mismo cuento de la profesora, pero me gustó, me gustó.

                                                                                                        Fotografía: SubLiteratura
Fotografía: SubLiteratura

¿En qué momento Guillermo decide que la poesía es su vocación?

Yo todavía no he decidido, la poesía me escogió a mí y me siento feliz porque qué tal yo ahora sin tener algo tan bello como la poesía.

La poesía hay que tomarla como un evangelio, uno es evangelizador. Evangelio significa buena noticia y qué más buena noticia que la poesía, la poesía no le causa daño a nadie es un instrumento realmente efectivo para la paz, para la amistad, para la solidaridad, para tantas cosas sirve la poesía que la gente todavía no ha comprendido.

 

¿Qué tan importante es  el aspecto político y social a la hora de escribir para niños?

El niño es el elemento más importante de la sociedad, como le vamos a destrozar los poquitos sueños que les dan permiso de tener, porque hasta en eso los encasillan y la educación a veces le hace daño al mismo niño, porque lo somete a una uniformidad y poco valora aquellas cualidades individuales, el maestro no tiene tiempo de tratar de descubrir talentos y apoyarlos. Hay muchas habilidades que uno pierde porque no tuvo el suficiente apoyo.

 

¿Cuál es el proceso de Esperanza y Arena?

El grupo poético cumple 30 años, lo positivo de este grupo es que nos reunimos todos los sábados del año y corregimos nuestros textos. Somos un grupo de aprendices que estamos estudiando continuamente la literatura colombiana y otros autores destacados. Por el grupo han pasado infinidad de escritores.

 

¿Por qué tener un grupo de poesía?

Realmente lo de grupo es que nadie se educa solo, uno cree saber mucho de poesía y mentiras, los compañeros lo que hacen es fortalecerlo o simplemente atacar aquellas fallas que uno presenta y no se quieren reconocer. Hay personas que no soportan la crítica, nosotros tratamos de ser muy amigables y cada uno acepta o rechaza lo que han dicho los compañeros, solo nos atrevemos a insinuar algunas modificaciones de tipo gramatical o de falta de figuras literarias. 

Fotografía: Guillermo Quijano
Fotografía: Guillermo Quijano

 ¿Qué libros no pueden faltar en su biblioteca?

Mi biblioteca está casi desierta, porque los libros en una biblioteca sobran, los libros son para rodar. Hay gente que se pavonea porque tiene 3000 ejemplares ¿Cuántos ha leído? Ninguno. Yo trato de que los libros que compro compartirlos con los amigos, conservo todos los que me han regalado firmados, pero los que yo he comprado termino compartiéndolos y algunos no han vuelto a mis manos, están rodando por el mundo y cumpliendo la misión, qué tal un libro para un solo lector, carísimo.

 

¿Qué piensa de las élites literarias, lo angustian?

Hay gente que se angustia tremendamente, hay gente que vive buscando que los tengan en cuenta, es cierto, hay algunos poetas que escriben para los de arriba para eso solamente. Algunos escritores viven buscando esos padrinos. Lo mío es llegar a los niños de todo lado.

El poema crece por sí solo y llega por sí solo, muchas veces los poemas de uno quedan por ahí, pero el poema surge si es valioso. Lo que tenemos que luchar los que no estamos dentro de la rosca es por mejorar nuestra calidad y seguir compartiendo con las personas sencillas, con las personas que trabajan, con los de la fábrica, con los del colegio, con la gente del barrio, porque esa poesía alimenta el espíritu.

Nuestra misión es esa, hacer sentir que todos somos capaces de expresar nuestras propias ideas, porque algunos se la pasan es copiando y hasta se roban intelectualmente la producción de otro autor.



                          Apoya: