DE LA VEZ QUE ME HARTE DE QUE EL DIRECTOR MACHITO/MACHIN SE SIRVIERA DE MI TRABAJO Y MIS IDEAS

Por Erika López

erika.lopez015@gmail.com

Abril - Mayo, 2018

 

Bueno, empecé este articulo buscando el titulo perfecto para lo que estoy a punto de escribir. Pero ciertamente creo que no hay una manera no obscena de nombrarlo.

 

Es bien sabido por todo mundo que a las mujeres siempre se nos han negado cosas y derechos -sobre todo derechos- y que se nos asigno el rol de “servir” al otro. Y bueno ¿Qué pasa con las mujeres que no nacimos para servirle a nadie? ¿Qué pasa con las que decidimos vivir por y para nosotras? ¿Qué pasa si quieres salir adelante y destacar por tu creatividad e inteligencia, pero el poder lo posee un hombre, uno que no está dispuesto a ceder?

 

Hace unos meses circuló un video en redes sociales, de hombres que le han robado obras de arte a mujeres, y eso me llevó a una disertación grandísima con amigas y compañeras, ¿Por qué esta situación impacta e indigna cuando se trata de mujeres “famosas”? ¿Qué hay de aquellas que no poseemos un nombre internacional? ¿Qué hay de la vez que a mi me robaron un diseño de iluminación? ¿Qué hay de la compañera productora ejecutiva tratada de asistente de dirección? En base a esto me di a la tarea de revisar programas de mano nacionales, queriendo conocer la cantidad de directoras, dramaturgas, iluminadoras, productoras, y así sucesivamente, me enfoqué especialmente en directoras y dramaturgas, revisándolos, me encontré con la sorpresa de que en Nuevo León por lo menos, no hay mas que una sola directora, reconocida como directora: Mónica Jasso. Pero curiosamente las dramaturgas en México son mas reconocidas fuera del país, tal es el caso de Fernanda del Monte de ciudad de México y Conchi León, originaria de Yucatán, pero con residencia en el estado de México.

 

¿A dónde quiero llegar? Las mujeres que mencione en el párrafo anterior son mujeres fuertes y valientes que nunca han permitido que nadie se meta con ellas, y por lo mismo, tengo un amplio interés en trabajar con ellas, y cuando lo he expresado en público a otras personas, curiosamente algunos de los hombres que se encuentran ahí, entre los que destacan dramaturgos y directores, me hacen el señalamiento “cuidado ahí, ella es difícil” “es muy difícil trabajar con ella, muy rebuscada”. He tenido el privilegio de entablar conversaciones muy amenas con ambas, y se que la “amenaza” que para muchos representa es su seguridad y confianza en su trabajo, ellas dos serían el tipo de mujer en el arte en que me quiero convertir, una mujer fuerte y valiente que no se intimida ante idiotas que se quedan con el crédito de su trabajo, una mujer que encara al “maestro” que robó mi diseño de iluminación con el cual viajo a otro país, una mujer que le pone un alto al director que le dice a un dramaturgo extranjero “¿y qué todo bien con ella? ¿te trato bien?” después de saber que había cenado con él.

 

En la misma disertación con las compañeras, nos damos cuenta que el rol de “ama de casa” de mujer que “cuida” y “sirve” permea la sociedad completa, no es solamente en el día a día en la estructura familiar, ni en las empresas, también en las estructuras laborales en el arte, ciertamente las mujeres exponen menos que los hombres en las galerías, hay más directores que directoras de cine, y en el ámbito teatral, ganarse el nombre de directora, dramaturga, iluminadora, o cualquier área relacionada al teatro siempre cuesta el doble.

 

Ciertamente, sé que esperarían leer nombres reconocidos que los trasladen a México, como Remedios Varo, Frida Khalo o Elena Garro, sin embargo, estas mismas mujeres se enfrentaron a las mismas situaciones que nosotras nos enfrentamos hoy en día. Que ellas nos sirvan de ejemplo y de lucha diaria y constante para alcanzar y cristalizar todas las metas, sueños y deseos.

 

Hoy dedico este numero a todas las compañeras mexicanas, colombianas, latinoamericanas que alguna vez han sentido que tienen que servirle a un hombre para sobresalir, que se han sentido robadas, a las que no hemos sido escuchadas, a ustedes que aún no encuentran el apoyo ni la fuerza, ¡ánimo que no están solas y por si mismas son valiosas!

 



PACAMAMBO O DE CÓMO DECIR ADIÓS… 

Por Erika López

erika.lopez015@gmail.com

Marzo, 2018

 

Como bien es sabido por el mundo (occidental), en México, no hay ni tantito temor a la muerte. Y no hablo de los millones de desaparecidos, ni de los miles y millones de asesinatos sin resolver que parece a nadie en este gobierno importarle; sino de cómo abordamos este tema. Muchas veces es a través del humor y rituales sacros. Muchas veces, también, nos resulta doloroso y optamos por evadir. Fue exactamente lo que yo hice el 18 de julio de 2009, cuando murió mi abuela materna, una mujer entera que construyó, desde mi realidad, un imperio. El cual, constaba de 16 hijos (que con los años fue enterrando). Cuando yo llegué a este mundo, ya éramos casi 70 los que veníamos de la misma mujer llena de luz y de vida. Por supuesto que el día de su partida yo no entendía nada, y todo transcurría como en cámara lenta. Quise reclamarle a la muerte, a la vida, a Dios - si es que existe-. Ya no era ninguna niña. Yo tenía mis muy bien cumplidos 17 años. Pero aun así no entendía qué estaba pasando, porque cuando estaba con ella, yo seguía teniendo 11 años. Esa edad en la que me compró un hermoso vestido color rosa de bolitas blancas. 

 

Seguro se deben preguntar porque les hablo de esto, bueno el pasado 27 de enero se estrenó “Pacamambo” del dramaturgo Libanés Wajdi Mouawad obra seleccionada para presentarse durante el Programa Nacional de Teatro Escolar acá en Monterrey Nuevo León.

 

Esta obra nos habla de Julia, una niña de 12 años que acaba de perder a su abuela, quien tampoco entiende por qué se tiene que morir, Julia también le quiere reclamar a la muerte -y lo hace- Julia, es nuestra niña interior, y ella logra hacer todas esas cosas que nosotros alguna vez hemos querido hacer, puedo decir que la obra aborda con una genialidad impresionante la perdida, y la maneja y la explica de una forma muy propia a los niños (que finalmente el objetivo de este programa es la formación de público infantil, y por lo menos con Pacamambo, se ve bien logrado).

 

No me quedó más que agradecer a los compañeros el trabajo que entregaron en escena. Vi a chicos y grandes conmovidos por igual -evidentemente yo incluida- a todos nos tocó esas fibras sensibles, tanto, que dejamos de lado el humor por unos minutos para de verdad sentir, y por lo menos en mi caso, sanar. Sin duda un gran acierto para la cultura y el teatro este año. Fue con este suceso que logré entender por qué los mexicanos somos como somos y tratamos a la muerte de la forma en que lo hacemos. Que sin duda este tema es sumamente amplio desde esta esquina de américa latina. A veces lloramos por la muerte, otras la acompañamos y gracias a “La Jaula del conejo” y “Reap Films” (los encargados de llevar a escena este hermoso texto) lo vivimos y lo respiramos en el teatro.

 

También algo muy bello dentro de la obra, que, de nuevo, deja en claro que eso de la solemnidad no es para nosotros los latinos ¡y menos para los mexicanos! Fue la manera en que Julia interactúa con gordo, su perro, y a su vez este personaje fue el contrapunto y quien se encargó de arrancar las risas.

 

Me alegra mucho y me hincha el pecho poder ver que aun que a ratos lloramos, los mexicanos lo que más y mejor sabemos hacer es reírnos hasta de nuestra propia desgracia.

 

Así que cuando me muera, incinérenme y pongan mis cenizas en unas maracas, ¡pa’ seguir echando desmadre!

 

Nos leemos en abril!

 



POSTALES MEXICANAS

Por Erika López

erika.lopez015@gmail.com

Febrero, 2018

 

Hace casi 2 años viaje a Bogotá para ser participe durante 7 días de una de las fiestas teatrales mas hermosas de Colombia (desde mi punto de vista, por supuesto) el “Festival Iberoamericano de Teatro Bogotá”. En ese viaje pude comprobar las similitudes culturales y la calidez de las personas, el alma alegre que hermanos bogotanos y regios tenemos, la disposición de resolver situaciones, de compartir sus costumbres, gustos, cultura, paisajes y montañas.

 

Fue una coincidencia inesperada para mi la invitación a colaborar con Quira Medios, no lo pensé ni un poco. “Finalmente tendré un espacio donde podré compartir mis pensamientos”, claro en ese momento de emoción no pensé en la responsabilidad que tengo ahora; un espacio donde pueda hablar de temas que me apasionan, donde puedo hablar de lo mucho que admiro la labor de las mujeres dentro de mi hermosa cultura mexicana, desde las tradiciones en la mesa, los roles establecidos que algunas han aceptado con gusto, hablar de las experiencias vividas que me han ayudado a conocer mi cultura y las muchas similitudes que encontré al llegar a Bogotá Colombia; que dicho sea de paso Monterrey Nuevo León es la ciudad de las montañas y también damos indicaciones usándolas de referencia.

 

Espero poder transmitirles la esencia de lo bello que es ser mexicano del extraño y poco hablado, en otros países, culto a la muerte, de los paisajes, de las artes, de teatro, la deliciosa gastronomía, del fabuloso y colorido día de muertos, entre otras cosas que la misma vida nos vaya poniendo enfrente, tratando siempre de dejar la esencia de México, su cultura y sus mujeres en mis letras.

 

Estoy sumamente emocionada de poder iniciar esta etapa de colaboración; y cuando hablo de colaboración no solo me refiero a mi participación en la revista, sino también a la integración de Nuevo León dentro del circuito de joven dirección y dramaturgia; y por supuesto la colaboración entre Otium Teatro y Alquimia teatro que transforma, proyectos en sinergia Nuevo León-Bogotá, de los que seguramente les hablare muchísimo también. 

 

Por lo pronto, empezamos el año 2018 con muchos proyectos y la colaboración hermosa México-Colombia, que se dio una noche, así sin más. 

 

Agradezco desde ya el tiempo que se toman en leerme y ¡que el año 2018 mexacolombiano nos resulte muy bacano!

 

¡Nos leemos pronto!

 


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