Editorial - Octubre 2015

ELECCIONES EN BOGOTÁ 2015

 

       La actividad política en Bogotá está en pleno furor, debates televisivos, foros académicos, encuentros en parques y avenidas, recorridos barriales a pie o en bicicleta, conversatorios en los hogares. Ningún espacio ha escapado a la coyuntura política.

 

       Para un observador externo esta situación podría significar una profundización de la “Democracia Participativa en Bogotá”. Sin embargo, surgen cuestionamientos con respecto a las principales causas que impulsan estas movilizaciones humanas en la multiplicidad de colores que representan: ¿no serán acaso el desempleo y la inestabilidad del ingreso familiar los motores de esta repentina actividad política? Es decir, ¿estaremos observando el dinamismo del “sujeto político” en el fragor de las ideas, o la mano invisible desempleada del “sujeto económico”?

 

       De ser preocupante y tristemente afirmativa la respuesta, estaríamos presenciando entonces el dinamismo de la tradicional política clientelista y rentista colombiana. Se podría pensar que desde tiempo de los abuelos, cuando la política partidista de la democracia representativa designaba quien y donde, la cosa no ha mejorado, peor aún, habría empeorado mostrando que la situación económica de los hogares se ha deteriorado, pues si antes los viejos se daban trompadas por algún color que de alguna manera representaba sus ideas, hoy la lucha es de “competencia primitiva” por un mísero peso.

 

       No obstante las circunstancias, apelamos al sentido común y a la democracia como proceso. Confiamos en que al momento de asumir la responsabilidad de votar el próximo domingo 25 de octubre, a pesar de la perversa y humillante maquinaria política del clientelismo, la ciudadanía reflexionará sobre su futuro, pensará en el tipo de ciudad en que crecerán las nuevas generaciones, proyectará su Bogotá en el tiempo imaginando un escenario ideal, y consciente que esa visión de mundo es su compromiso histórico irrefutable, intransferible e inalienable elegirá por cual proyecto de ciudad votar.


Editorial - Septiembre 2015

Qué sucede en Colombia?

 

Por qué el conflicto armado y la crueldad de guerrillas, mafias, paramilitares, del ejército y la policía? Por qué la inseguridad campea en las ciudades? No fuimos capaces de diseñar un proyecto de sociedad pero por qué si permitimos la construcción de una utopía negativa? Qué está ocurriendo a los chicos en las escuelas, qué futuro les espera?

 

El país se habrá vuelto acaso tan inviable que ya todo está perdido y la única opción es emigrar, huir despavoridos a otros países y vivir nuevos males?