Descarga
Laura Estefanía Rodríguez Bejarano - Qui
Documento Adobe Acrobat 361.6 KB

EL VALOR AGREGADO COMO OPORTUNIDAD DE NEGOCIO

Por: Laura Estefanía Rodríguez Bejarano [1]

laura-rodriguez7@upc.edu.co

Laura Estefanía Rodríguez

 

En un contexto de creciente internacionalización de la economía colombiana y en el marco de los acuerdos comerciales internacionales, el sector ganadero, en particular el sector lácteo; está siendo afectado por su baja capacidad de respuesta al mercado. Con la vigencia de los acuerdos comerciales como los celebrados con Estados Unidos y la Unión Europea –entre otros- los productores colombianos enfrentan por un lado la competencia externa y por otro, las oportunidades que constituyen mercados de altos ingresos.

 

Para afrontar los retos derivados de esta nueva realidad económica y aprovechar las oportunidades que vienen con ella, es necesario ser competitivos en todos los eslabones de las cadenas productivas del sector. En este sentido, se hace necesario desarrollar herramientas de política para mejorar la productividad, promover la integración, desarrollar conglomerados productivos, impulsar el consumo interno, extender el acceso a los mercados externos y optimizar el estado sanitario de la producción de leche en el país.

 

La diferenciación por medio del valor agregado de los productos que derivan del sector, se convierte en este escenario en una oportunidad de negocio; se trata un mecanismo diferenciador que nos permitirá no sólo ofrecer bienes más competitivos al mercado global, sino que se convierte en un beneficio generalizado para el sector y sus consumidores. Además, existen dentro de esta búsqueda de la competitividad del sector en un escenario globalizado, elementos que aún no han recibido la atención pertinente, y que constituirían una fuente de ingresos para las personas que decidieran introducirse en ellos.

 

El contexto es de globalización y de mundialización; aún así, desde una visión positiva de la realidad, no se debieran entender sin embargo, los procesos de apertura y globalización como perversos e inevitablemente enemigos de la industria nacional sino que podrían asumirse como una oportunidad de expansión de mercado y un reto productivo conjunto, no obstante, enfrentarse a ellos sin unas características de infraestructura, y organización lo suficientemente sólidas, podría considerarse un suicidio. Es preciso contar con las herramientas sólidas, no sólo forjadas por cada uno de los participantes de proceso de producción, sino que también con unas facilitadas por el gobierno nacional en su papel de estado social de derecho, y en el marco de la economía social de mercado, que garanticen la adecuada competencia.

 

Mientras que esas herramientas idealmente provistas por el gobierno nacional y por el Estado colombiano acaecen en el contexto comercial y productivo, los integrantes de la cadena podrán empezar a aprovechar junto con otros empresarios, las ventajas comparativas y competitivas que se presentan en la actualidad.

 

 

Aprovechar las condiciones a favor

 

Una de las principales ventajas con las que cuenta Colombia, está relacionada con su reconocimiento internacional como un país con un ganado libre de fiebre aftosa con vacunación[2]. Esto da como resultado una imagen positiva digna de ser aprovechada en términos de comunicación y promoción de los productos de ganado nacionales.

 

Dadas las condiciones actuales de las economías mundiales, las dinámicas del comercio internacional y la influencia ejercida por el cambio climático, la demanda mundial requiere una cantidad significativa de alimentos que varios de los países demandantes están perdiendo progresivamente la capacidad de producir[3]; Colombia cuenta con un característico nivel actual y potencial de producción. La disminución de la competencia mundial puede permitir a Colombia configurarse como un jugador principal y activo del mercado internacional de lácteos y sus derivados. Este aspecto está relacionado principalmente con el manejo de las tierras, el uso adecuado de suelos, zonas cultivables, de pastoreo y de ganadería.

 

La dinámica del precio del dólar, evidencia a primera vista una situación positiva para los exportadores nacionales, circunstancia que pudiera reforzarse mediante el fortalecimiento del cumplimiento de las normas fitosanitarias de exportación. Normas que según los expertos del sector agrario y del comercio exterior –y con oportunidad de mejoramiento-, parecen ser más estrictas a nivel interno del país que dentro de los mismos países importadores.

 

La lógica del sistema y la apertura de los mercados nos obligan a prepararnos y a capacitar a nuestros actores fundamentales del sector, para que puedan competir en un marco global, brindarles una cualificación de sus métodos y modelos de producción, que evidencien un realce de las ventajas comparativas y competitivas mejorando sus niveles de calidad de vida y como resultado permita cada vez mejores procesos productivos, más eficientes y más competitivos.

 

Otra forma es posible

 

El TLC Colombia-Estados Unidos cumple tres años, y sin embargo, Colombia no se ha podido beneficiar como debería, por causas varias. Una de ellas es el desconocimiento de algunas normas fitosanitarias en materia de exportación de esta categoría de productos alimenticios.

 

La capacitación en este sentido es una apuesta que debe realizar el país; más allá de las prácticas ortodoxas de los gobiernos y de las acciones típicas de los estados de subvencionar o subsidiar; dar las herramientas necesarias en términos de conocimiento para que los productores puedan cualificar sus procesos productivos y mano de obra, resultantes en aportes de valor a la cadena productiva., y competir en los mercados internacionales con material altamente valorado por el mercado que elimine por defecto las sensibilidades al precio de los consumidores.

 

La disminución de los costos de transacción para hacer al país más competitivo, es otra forma de hacer posible el desarrollo y crecimiento del sector, y esto puede entenderse como una agregación de valor por parte del gobierno colombiano, vía Costo País.

 

La estandarización de requerimientos para la exportación de este tipo de productos alimenticios, con base en modelos de regulación pertinentes de otros países, y que aún sin significar flexibilizaciones de la norma se traducen en ajustes que las hagan más efectivas y eficientes.

 

La capacitación a todos los eslabones de la cadena productiva es el paso más difícil de dar pero es el principal, puesto que sólo a través de mejoras en los procesos productivos y del manejo de alimentos como las prácticas fitosanitarias, el país estará en capacidad de generar productos atractivos y competitivos en los mercados internacionales.

 

Sin embargo, no es el único paso que deberá darse en pro de la competitividad del sector y del progreso del mismo, la capacitación es la base más sólida que puede brindar un gobierno a sus productores, y éstos pueden fortalecer aún más su desempeño sectorial recurriendo a estrategias como la asociación o la conglomeración productiva.

 

            La unión hace la fuerza

 

La informalidad en el sector, es uno de los elementos más difíciles de superar en pro de la competitividad, sin embargo, existen diferentes propuestas de los gremios para unificar esfuerzos con miras a economías productivas de escala, donde cada uno de los pequeños productores, tanto de leche como de sus derivados y de insumos requeridos para mantener en óptimas condiciones los pastos y las cabezas de ganado, suma y multiplica. Esta unión productiva, puesta en obra con fines progresistas, conducirá de manera eficiente al incremento en la competitividad del sector.  

 

La competitividad puede manifestarse de diferentes formas, la más común y utilizada en los diferentes mercados, es a través del precio, para lo cual se retoma a los economistas clásicos, Adam Smith y  David Ricardo con los conceptos de Ventajas Comparativas y Ventajas Competitivas. Smith en su obra La Riqueza de las Naciones señaló que las divisiones de trabajo, que dan lugar a la especialización y a las ventajas comparativas se encuentra limitada por la extensión del mercado, Ricardo por su parte, señaló el trabajo como común denominador en las líneas de producción, y demostró apoyo al libre comercio de los productos agrícolas y ganaderos, mediante la “Teoría de la ventaja comparativa” a través de la comparación del trabajo necesario para producir bienes en distintos países, de modo que, cada país podía especializarse en la producción de aquel bien en el que tuviera una de estas ventajas y comercializarlo o intercambiarlo por un bien en el que no poseía ninguna y que le sea más barato si lo adquiere, que si lo produce.

 

            Sin embargo, la competencia por precios no siempre es lo más adecuado para los productores y para el mercado mismo; puesto que este ejercicio empuja a los oferentes a guerras de precios que traen como resultando, mayores niveles de sensibilidad al precio –valga la redundancia- por parte de los demandantes. No obstante, las economías de escala, permiten a los productores obtener unos reducidos niveles de costos que admiten ofrecer los productos nacionales con precios competitivos en el mercado internacional.

 

Adicionalmente, “El sector debe concentrarse en 5 frentes: asistencia técnica, gestión sanitaria, integración de la cadena, estrategias para reducir los costos de producción y fortalecer la información”, asegura Carlos Alberto Estefan, gerente de la Asociación Nacional de Productores de Leche, Analac.[4] Los últimos tres frentes obedecen a resultados del ejercicio asociativo entre productores y demás integrantes de la cadena productiva.

 

 

                        Explorando oportunidades de negocio

 

Agregación de Valor

 

Una de las mayores oportunidades para diferenciar los productos colombianos en el mercado internacional, es agregarles valor. Para alcanzar esta visión, Colombia debe aumentar sus niveles de valor de la productividad, pues el aumento de la competitividad se relaciona directamente con esta. El aumento de dicho valor, puede alcanzarse por tres vías fundamentales:

 

Esquema 1. Vías de Aumento del Valor de Producción

 

Fuente: Documento Conpes 3527. (DNP, 2008). Elaboración: Propia

 

Las tres vías no se presentan de manera divergente, sino que por el contrario, es preciso obtener una convergencia de ellas para resultados más eficientes. Esto es que; la vía de Mayor Producción refiere específicamente al aumento de la productividad, la de Producir Mejor implica mayores niveles de calidad, entre tanto, la de Nuevos Productos involucra procesos de transformación productiva[5]. Los países que pretendan alcanzar determinado nivel de competitividad, deberán transitar por estas tres vías.

 

El problema de que en países como Nueva Zelanda, Estados Unidos y la Unión Europea sólo el 7 por ciento se exporte y el resto quede para consumo interno supone una desventaja para el sector exportador, pero una oportunidad de negocio para la industria y el mercado nacional.

           

Para identificar otras oportunidades de negocio dentro del sector productivo de la leche y sus derivados, es preciso además tener en cuenta que debido a los precios de la leche líquida, las personas con capacidades de ingreso más bajos, tienden a migrar a la compra de productos sustitutos; entre los que se encuentran las leches en polvo y otros derivados lácteos de menores precios. También es importante para la planeación de nuevos productos, tener en cuenta las tendencias nacionales y mundiales del mercado de consumo, que para estos días apuntan a productos que cuiden y mantengan la salud a través de un ideal de vida fitness. Otra propuesta de valor agregado podría orientarse hacia este mercado.

 

            Existen diferentes factores que en suma conllevan a niveles de competitividad superiores. Cada uno de estos factores que Francisco José Mojica en su obra sobre el futuro de la competitividad propone, se presentan como potenciales oportunidades de negocio.

 

La Gestión Empresarial  se refiere a la gestión en la información de registros que permitan establecer, indicadores productivos en los diferentes campos de negocio.

 

La Gestión del Recurso Humano se refiere a la relación entre los empleos directos que se generan en determinado sector productivo y el nivel de calificación tanto de operarios como de profesionales, en relación con los buenos niveles de asesoría técnica y de acompañamiento. Se pretende mediante este instrumento, contemplar indicadores base de gestión y  disminuir las brechas laborales requeridas y las capacidades existentes.

 

La Gestión Pública involucra la parte institucional en los sectores, con elementos como la inseguridad y el conflicto social, los impuestos, las infraestructuras vial y eléctrica, y diferentes elementos que incentivan y apoyan a procesos de producción competitivos.

 

Los Sistemas de Información se atribuyen a estándares que permitan el rastreo organizado de información en toda la cadena del proceso productivo. Son importantes por cuanto gracias a ellos se aumenta la trazabilidad del producto, se facilitan las acciones de vigilancia sanitaria y las oportunidades de mejora de procesos y de productos.

 

La Conservación de los Productos  se refiere a los procesos productivos que se asocian con alimentos, especies florales, o diferentes productos que requieran almacenamiento en condiciones de temperatura determinadas, ya que, para alcanzar la competitividad en ese sentido, no sólo es importante tener los recursos y los productos, sino tener unas condiciones óptimas para su envío a cualquier lugar del mundo.

 

El Manejo del Sistema Productivo involucra las diferencias agro-ambientales  entre las regiones y establece relaciones con los diversos insumos de la producción. Involucra sobre todo las externalidades negativas que puedan afectar al proceso productivo.

 

La Sostenibilidad del Sistema refiere a todas aquellas acciones que son necesarias para que el uso de los recursos naturales disminuya su impacto negativo en el medio ambiente. 

 

Los Insumos se refieren específicamente al precio de las materias primas, y afirma que no se puede lograr la competitividad cuando para los procesos productivos se debe importar la mayoría de tales materias.

 

La Estacionalidad incide de manera importante en la productividad, pues puede presentar desbalances constantes entre la oferta y la demanda ligada al desabastecimiento o abundancia del producto por ciertas épocas del año.

 

Los Canales de distribución y comercialización internacional son también importantes por cuanto es a través de estos que se dan las  alianzas para la entrega de los productos a los consumidores internacionales.

 

La Asociatividad que refiere la unión entre personas que cuentan con objetivos similares, y que se agrupan para alcanzarlos con la intención de reducir riesgos y aumentar sus beneficios.

 

Otra oportunidad de negocio es la capacitación de las empresas privadas en términos de generación de certificados fitosanitarios internacionalmente reconocidos, dado que en muchos escenarios de comercio exterior estas certificaciones se exigen y con mayormente valoradas cuando no provienen exclusivamente del gobierno.

 

 

 

 

Referencias Bibliográficas

 

BETANCUR GIRALDO, C. M. La Asociatividad, Cadenas Productivas y Clúster. Estratégias Competitivas para las Pymes en un Mercado Globalizado. En: Líderes Promotores de Asociatividad Empresarial en Colombia (págs. 29-44). Bogotá. 2004

DEPARTAMENTO NACIONAL DE PLANEACIÓN. Política Nacional de Competitividad. CONPES 3527. Bogotá. 2008.

GARAY, Luis Jorge. Colombia: Estructura Industrial E Internacionalización 1967-1996. Bogotá. Banco de la Republica. 2004.

KAIRUZ, Victoria. La Asociatividad y el Capital Social En Cadenas Productivas En Colombia. En: Colombia

MINISTERIO DE COMERCIO, INDUSTRIA Y TURISMO; DELEGACIÓN DE LA UNIÓN EUROPEA EN COLOMBIA. Organismo Nacional de Acreditación de Colombia. Bogotá. 2010.

MOJICA, Francisco José. El Futuro De La Industria Láctea  Colombiana.

OSPINA, Juan Jacobo; PALACIOS, Catalina. Superando el Asistencialismo: La economía social como horizonte de la política social en Colombia. Magíster en Política Social. Bogotá: Pontificia Universidad Javeriana. 2011.

ZABALETA, Mark. David Ricardo. David Ricardo, La Teoría de la Ventaja Comparativa. 2011.

 

 

            Referencias Bibliográficas Electrónicas

 

http://www.contextoganadero.com/economia/tlc-con-eeuu-colombia-sigue-sin-exportar-carne-e-inundada-de-leche-por-importaciones

 

http://www.contextoganadero.com/reportaje/colombia-esta-en-panales-en-temas-fitosanitarios-para-exportar-analdex

 

http://www.portafolio.co/opinion/analac-y-sus-perspectivas-el-2015

 

http://www.dinero.com/economia/articulo/analisis-del-sector-lechero-colombia-2015/211145

 

http://www.fedegan.org.co/programas/programa-de-asociatividad

 

http://www.portalechero.com/innovaportal/v/52/1/innova.front/noticias-de-colombia.html

 

 

 

 

 



[1] Docente Investigadora Universidad Piloto de Colombia

[2] Según la entrevista concedida por Javier Díaz Molina, presidente de la Asociación Nacional de Comercio Exterior, Analdex, a la revista Contexto Ganadero en Mayo del 2015.

[3]Ibíd.

[4] Según la entrevista concedida por Carlos Alberto Estefan, gerente de la Asociación Nacional de Productores de Leche, Analac, al periódico Portafolio en Enero del 2015.

[5] El Programa de Transformación Productiva (PTP) es una metodología de trabajo que implica la definición de objetivos y metas concertadas en alianza público – privada, para  impulsar y estimular el desarrollo de los bienes y servicios de ciertos sectores de la economía. Se hace énfasis en los denominados nuevos y emergentes, a los que se apoya para que su avance a nivel interno sea compatible con su inserción a mercados internacionales.  El PTP está conformado por sectores nuevos y emergentes, así como aquellos ya establecidos, identificados mediante concurso, con potencial para convertirse en sectores de clase mundial. Además cuenta con iniciativas público privadas de intervención que se centran en cuatro ejes transversales: recurso humano, infraestructura, normatividad y regulación y fortalecimiento de la industria, promoción e innovación.” (Min Cit, 2011)