CORABASTOS EN TIEMPOS DE COVID 19

Por Andrés Aguilar 

andres.aguilar22@hotmail.com

 

La crisis económica generada por el COVID 19 está afectando a Colombia en su conjunto, siendo Bogotá la ciudad más perjudicada por contar con el mayor número de contagios, lo que ha significado económicamente estancamiento, incertidumbre y zozobra.

 

Las autoridades sanitarias han identificado a la central mayorista de Corabastos, ubicada en la localidad de Kennedy, como uno de los  puntos más críticos de contagio.

 

Corabastos es la central de abastos más grande del país, inaugurada en los años 70 bajo la presidencia de Lleras Restrepo. Su creación y operación se generó principalmente por la necesidad de centralizar en un espacio la distribución de abastos para la capital y sus municipios cercanos. Es acá donde los precios de los productos agrícolas se establecen influyendo en los índices de inflación de la economía nacional. Además de contar con 57 bodegas, dentro de sus instalaciones se encuentran 16 entidades bancarias, restaurantes, oficinas de correo y zonas de ferreterías entre varias mas.

 

La Alcaldía ha tomado disposiciones de restricción y control encaminadas a evitar la propagación del virus, no solo en la Capital sino en diferentes regiones de Cundinamarca y otros departamentos por el volumen de comercio agrícola con la Capital. Las medidas y protocolos establecidos para afrontar, contener y prevenir el contagio masivo,  entre estas se encuentran el “Pico y Puesto”, el cual entro en vigor el 8 de junio y abarca el reducir a un 50% el aforo, hay nuevo horario, el abastecimiento se hará entre 12:30 p.m. a 11 p.m. y el desabastecimiento entre 1:30 a.m. a 12 m.  “Los días pares abre un local par, pero trabajarán personas que su cédula termine en dígito impar, y Los días impares abrirá un local impar, pero trabajan personas que su cédula termine en dígito par.” 

 

Las medidas afectan la economía regional por lo cual los productores están condicionados a buscar nuevas formas para comercializar sus productos y garantizar así el ingreso de las familias campesinas que dependen de este comercio, y a la vez mantener el abastecimiento de bienes agrícolas de la canasta familiar fundamentales para las familias bogotanas, mientras se alcanza una nueva normalidad lo más pronto posible.

 

El gobierno nacional ha emitido mediante distintos decretos , buscando apoyar al sector agrícola bajo esta situación, aunque las criticas principalmente están dirigidas a que estos decretos favorecen a las grandes empresas agricultoras y para nada a los pequeños productores y campesinos, que sin lugar a duda son los más afectados en la actual situación de la economía. 

 

Se debe señalar que los esfuerzos deben estar dirigidos a proteger la agricultura y al campesino nacional, garantizado un mínimo de producción agrícola que de seguridad alimentaria a las familias en las ciudades, el gobierno debería subsidiar las cosechas y la distribución a nivel nacional de la producción de pequeños agricultores, no solamente en Corabastos, sino en todas las centrales de abastos de las principales regiones del país.