Carnaval de Puente Aranda

"Hito de identidad y movimiento comunitario"

Por Édgar Rodríguez Cruz

Octubre, 2025

 

 

El Carnaval de Puente Aranda se ha consolidado, a lo largo de casi tres décadas, como uno de los procesos culturales comunitarios más significativos de Bogotá. Sus orígenes se remontan a 1996, cuando, como parte del proyecto “Oportunidad a jóvenes y talleres de liderazgo”, se propuso un espacio de encuentro que trascendiera lo festivo y se convirtiera en un escenario de construcción ciudadana. Aquella primera edición permitió que gestores y actores culturales de la localidad se reconocieran en un proyecto conjunto, una iniciativa que trascendía la diversión para abrir caminos hacia la organización comunitaria y la proyección cultural en la localidad.

 

Tres años más tarde, en 1999, la fiesta tomó un nuevo impulso con el proyecto “Barrio en el Umbral”, promovido por el entonces Departamento Administrativo de Acción Comunal (DACC) y el Instituto Distrital de Cultura y Turismo (IDCT). Desde entonces, el Carnaval empezó a proyectarse como un proceso de creación colectiva que articula expresiones artísticas, acción comunitaria y memoria barrial.

 

Con cierta intermitencia, el Carnaval se continuó realizado y explorando, a manera de laboratorio, sociocultural, diferentes posibilidades organizativas, artísticas y culturales, pero conservando como rasgo identitario la interculturalidad, la intergeneracionalidad y mecanismos de labor en red. Este espíritu le ha posibilitado que muchas personas de la comunidad en algún momento hayan participado del Carnaval. 

 

Es importante mencionar que en este trasegar, el Carnaval logra abrirse un espacio propio llegando a ser parte del Sistema Local de Cultura como uno de los proyectos bandera de la localidad siendo incluido en el presupuesto de la localidad. Esta situación favorable le dio la estabilidad del respaldo institucional, pero significándole a la postre un división a raíz de la separación de las comparsas y su vinculación al cumpleaños de la localidad. El Carnaval tuvo su ultima versión en 2016, mientras las comparsas hasta el 2019, cuando la pandemia obligó la cancelación de eventos públicos.

 

Definitivamente, el Carnaval es un componente identitario fundamental del patrimonio inmaterial de la localidad, por lo que hoy, revivirlo 9 años después es recuperarle a la comunidad una herencia de enormísimo valor histórico, pues, lejos de ser una actividad únicamente recreativa, el Carnaval es una plataforma de formación, inclusión y sostenibilidad, donde la comunidad puentearandina se apropia del espacio público para celebrar la diversidad cultural de la localidad.

 

Así, después de este trasegar, el 7 de septiembre de 2025, el Carnaval de Puente Aranda llegó a su XVI versión, amparada en esta ocasión por la estrategia Barrios Vivos de la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte, contando con la participación de diversos sectores sociales y culturalesreafirmando su importancia como motor de transformación y fortalecimiento del tejido social en la localidad.

 

Un carnaval con propósito

 

La edición 2025 se estructuró en torno a cuatro comisiones: circulación (comparsas, músicos, bailarines y circo y graffiti), formación (talleres de maquillaje artístico, escenografía, memoria del carnaval, literatura carnavalito), emprendimientos y sostenibilidad (producción local), y comunicaciones (realizadores y comunicadores comunitarios). Cada una de ellas representó un eje esencial en la dinámica del Carnaval, no solo como expresión cultural, sino como proceso pedagógico y de movilización comunitaria.

 

Los espacios de formación fueron fundamentales: talleres de artes escénicas enfocados en la cultura festiva, maquillaje artístico, literatura con énfasis en la franja infantil y encuentros de sensibilización sobre la población con discapacidad. Estas actividades, proyectadas desde los meses previos al carnaval, no fueron simples preparativos, sino acciones que garantizaron la inclusión, la participación activa de distintos sectores de la comunidad y la generación de conciencia frente a problemáticas sociales y ambientales.

 

Uno de los puntos más innovadores de esta versión fue el desfile de moda ecosostenible, que incluye prendas intervenidas (customizadas) y diseñadas a partir de materiales reciclados. Con ello, se buscó sensibilizar al público frente al consumo desmedido de ropa, la cultura de la moda rápida y su impacto negativo sobre el planeta.

 

En un contexto global marcado por la crisis climática, el Carnaval se convierte así en un espacio para repensar los hábitos de consumo y demostrar que la creatividad puede transformar incluso lo cotidiano en una acción de resistencia ambiental.

 

 

El 7 de septiembre: día de fiesta y memoria colectiva

 

El domingo 7 de septiembre la localidad de Puente Aranda se llenó de color, música y creatividad. Cinco comparsas, integradas por más de 100 artistas, recorrieron sus barrios desde el parque Agua Viva hasta el parque Ciudad Montes. El desfile no solo fue un despliegue estético, sino también un ejercicio de memoria, conmemorando que cada paso y cada ritmo del Carnaval ha sido el trabajo de generaciones de gestores culturales que han tejido comunidad desde el arte.

 

En el parque Ciudad Montes, la fiesta presentó un variado repertorio artístico, con agrupaciones de diferentes géneros musicales, muestras de danza y un espectáculo de circo que sorprendió a grandes y pequeños. Además, se llevó a cabo una feria de emprendimiento, un espacio vital para que pequeños productores, artistas y colectivos locales quienes dieron a conocer sus propuestas de procesos económicos y culturales.

 

Otro de los atractivos fue la intervención de artistas grafiteros, quienes, con la temática del Carnaval, plasmaron su arte en murales frente al Parque Agua Viva que quedarán como legado visual de esta edición. Estas intervenciones urbanas son testimonio de cómo el Carnaval no se limita a un solo día, sino que deja huellas permanentes en el territorio, transformando el espacio público en un lienzo colectivo.

 

Inclusión y sostenibilidad: sellos del Carnaval

 

La inclusión fue otro de los valores centrales del Carnaval. El desfile, las presentaciones artísticas y los emprendimientos contaron con la participación de personas con discapacidad, además de un taller de formación para la inclusión integral dirigido a fortalecer la empatía y la solidaridad comunitaria.

 

Es importante mencionar que gracias al apoyo y liderazgo de la Fundación Marte, el Carnaval de Puente Aranda no solo celebró la diversidad cultural, sino también la diversidad humana y la inclusión, resaltando que cada habitante de la localidad tiene un lugar y un papel dentro de la fiesta.

 

Por su parte, la apuesta por la sostenibilidad, evidente en el desfile de moda y en el énfasis en materiales reciclados, aportó una mirada crítica frente a los hábitos de consumo que afectan directamente al medio ambiente. La moda rápida, uno de los sectores más contaminantes del planeta, encontró en el Carnaval un contrapeso creativo: prendas intervenidas que cuentan historias, ropa transformada en arte y un mensaje claro de que es posible construir belleza sin destruir la naturaleza.

 

Un legado en construcción

 

El Carnaval de Puente Aranda no es un evento aislado, sino un proceso que se reinventa con cada versión, nutriéndose de la memoria de sus primeras ediciones y del dinamismo de las nuevas generaciones. Cada comparsa, cada taller, cada mural y cada feria de emprendimiento son piezas de un mosaico colectivo que fortalece la identidad de la localidad y su proyección dentro de la ciudad.

 

Recogiendo las nuevas experiencias de construcción del tejido social y compromiso con la naturaleza, la temática ambiental apareció como un elemento cohesionador del sentido comunitario, haciéndose presente en el concepto gráfico, talleres costumización, y por supuesto, con una comparsa de "Agricultura Urbana, Aula Viva y Huerta Comunitaria" organizada por la Mesa de Agroecología y varias Huertas Urbanas de Puente Aranda resaltando la importancia del ambiente en la nueva identidad puentearandina.

 

La XVI versión del Carnaval en este 2025, más que una celebración, fue un recordatorio de que la cultura, cuando se entrelaza con la comunidad, se convierte en herramienta de transformación, en vehículo de reflexión y en motor de cambio. Puente Aranda demuestra que un Carnaval puede ser mucho más que música y disfraces: puede ser también un escenario de formación ciudadana, inclusión social y compromiso con la sostenibilidad.

 

El pasado 7 de septiembre la localidad celebró no solo un Carnaval, sino también un hito de identidad y movimiento comunitario, transformando la ciudad desde el corazón de Bogotá.

 


Comentarios: 3
  • #3

    Myriam Osorio Rodríguez (miércoles, 15 octubre 2025 06:47)

    Gracias por esta oportunidad de participación no sólo mía sino a los diferentes grupos de población, fue una experiencia muy agradable donde se unió la creatividad, la cultura, el arte, los saberes y sobre todo la unión de la comunidad. Quiero agradecer y felicitar a la Secretaria Distrital de Recreación y Deporte por excelente proyecto, a todos los que nos colaboraron con los laboratorios por su apoyo y su profesionalismo. A Quira medios por excelente cubrimiento, por su gran desempeño y excelente trabajo en equipo. A todos los por participantes por su dedicación, compromiso y entrega. Y a mis compañeros de comisiones por estar siempre disponibles y por su paciencia. Un abrazo.

  • #2

    Luisa Marina Gutiérrez Villamil (sábado, 06 septiembre 2025 20:22)

    Celebro de corazón este festival. Me parece increíble hoy que vivo fuera de mi Bogotá querida y que cadí toda mi vida la vivo en la localidad de Puente Aranda, que solo hasta ahora y gracias a ustedes se de esta actividad tan valiosa y colorida, nutrida de Arte y con espacios para tofos. Gracias.

  • #1

    Cesar Alberto Chavarro (jueves, 04 septiembre 2025 16:51)

    Chévere el cartel del concierto